... Iba caminando por El Malecón, cuando de repente escuché la otra voz.
Monday, December 28, 2009
2010 NO ESTARÁ EN NINGUNA PARTE
Si pudiéramos hablar de un año coyuntural para mi generación (nacidos durante los últimos a{os de los setenta y la primera mitad de los ochenta), uno donde todo es rompe y rasga, punto y aparte, sin duda sería este 2009. No sólo en plano general, cuestiones políticas, ambientales y económicas sobre todo, ya que el 2009 estuvo marcado por el asunto de la crisis, las pandémias, y vino a mover todo: desde políticas fiscales, dinámicas sociales y demás menesteres geopolíticos y culturales. Muchos lo resintieron más que otros, y seguro 2010 no va a ser más luminoso al menos en ese aspecto, ya que se vienen cosas más gruesas que mermarán nuestro nivel adquisitivo inmediato, pero bueno, como sea no es el tema principal de este texto.
2009 fue complicado en la vida interior de muchas personas allegadas a mi, y supe de otras más que la tuvieron complicada en ciertos aspectos particulares. Asuntos sentimentales, cambios en sus vidas, trabajo a tope, la confrontación más cruenta con la realidad, etc.
Han sido unos meses difíciles sin lugar a dudas, con muchos altibajos, en lo personal asuntos del corazón, del trabajo, de la vida, de lana, de todo. Pero también ha sido uno de los mejores de todos, conocer gente nueva, ir definiendo cada vez más cosas, iniciar la segunda mitad del consecuente lustro de vida. Por muchas cosas, por las risas y palabras frescas, por ir removiendo acciones, por ir elevando a otro nivel nuestros anhelos y proyectos.
Este año en cuanto a lo cinéfilo, lo literario, artístico y musical fue muy productivo, y no es para menos; decía el ya muy manoseado Jodorowsky (papá, no Adán) que en cierta época del mundo el arte servía para provocar, esa era su función, remover ideas, transgredir. Hoy en día, dice el chileno, el arte debe servir para sanar, porque vivimos en un mundo muy enfermo, saturado, harto de sí mismo, y coincido en parte, no en balde cuando más difícil está el orden de las cosas es cuando más podemos encontrar la palabra o imagen más sencilla y evocadora, la flor más bella entre la basura o a la persona idónea, en el caso de algunos, que venga a reforzar o apoyar lo que somos.
Este 2010 promete por primera vez, y de una forma sin precedentes. Este asunto de cumplir e iniciar ciclos puede parecer una idea muy anquilosada, absurda, occidental y maniqueista de avanzar, de progresar y tirar el pasado, que no siempre es fructífero. Sin embargo las proyecciones generales pintan el doble en cuanto a grado de complejidad, y por ello la cantidad de esfuerzo, la fuerza interior y la claridad tendrán que ser mayores, al menos para muchos con los que he platicado y para quien esto escribe.
El asunto de navidad y año nuevo, su halo de soledad y melancolía se encuentran en otro sitio; no hay espíritu navideño (me parece una mamada, pero respeto a los fans de los árboles cortados y las luces), ni buenos deseos de dientes para fuera para el tiempo que se viene. Lo que sí tengo es una luz interna que no se puede asir, una suerte de halo intangible que se expande a lo que toco, digo, observo y escucho, pero sobre todo que siento. Pueden decirme hippie absurdo o sentimental aferrado, pero lo que me resulta grande es que esta suerte de emoción aunada a la fuerza mental se expande, y se envía a quien esto lee, a quien esto ignora, y a quien de esto desconoce.
El asunto del egocentrismo. Siempre vernos a nosotros como epicentro de las cosas, es una barrera que pinta difícil de sortear: por qué me suceden las cosas a mí, qué debo hacer para estar bien con el otro, qué voy a hacer para conseguir aquello. Otras veces parece que evitamos el egoísmo poniéndonos en el lugar de otro, cambiando los zapatos y suponiendo siempre qué hubiera sido o qué será mejor para el que está en frente o al lado. Craso error también.
Lo que propongo es una suerte de círculo concéntrico mental y espiritual, imaginarnos como centro sin periferia, ya que el ser en sí siempre será una limitante, un proceso inconcluso en el que nosotros somos alimento y comensal.A lo que apelo es a que veamos las cosas al revés, que seamos nada envolviendo algo o a alguien, que ese alguien es una enorme capa de aire, de energía intangible, nada, que nos envuelve sin dejarnos fuera y sin ponernos en el núcleo de algo.
El centro es el punto de partida y referencia absoluta, pero en realidad no hay tal, siempre he pensado que somos esa especie de película que corre ya empezada y de la cual no conocemos el final. Ahora nos toca actuar en otro contexto si gustan, pensar que nuestros sentimientos, pensamientos , reflexiones y acciones, vienen de fuera hacia dentro para expulsarse, que son procesales, relevantes y decisivas, desde pararte a comprar un caramelo sabor tamarindo enelpuesto de la esquina, hasta decir me voy o me quedo el tiempo que sea necesario.
Eternidad, el tiempo en perspectiva oriental, flor de loto, el tiempo según Platón (el tiempo es sólo una imagen, la de lo eterno), la esfera de Pascal, Gabriel Orozco, etc. Todo puede parecer una nimiedad, pero en la medida en la que uno deja de ser un poco sí mismo, desaparece un tiempo de sí y los demás, puede comenzar a viajar en esa esfera, cambiar perspectivas y ahondar un ápice más sobre el otro y los otros, reconocerse, redescubrirse y revalorarse, más si lo practicamos como una suerte de verdad consciente, de constante no perene, y sí de actitud. El amor, la amistad, lo físico y lo banal adquieren una suerte de unidad en la que nosotros podemos funcionar como catalizador, las consecuencias son reflejo grave, pero los detonantes se pulen y activan de manera poderosa las ramificaciones de éste.
Con estas líneas despido el 2009 que aún agoniza y ya se quiere ir a dormir; con estas otras doy la bienvenida al 2010 y a quien quiera entrar, a lo nuevo, lo viejo y lo renovado. No es para todos me queda claro, pero lo podemos intentar. Suerte en todo lo que los haga ser quienes son, buenos deseos para ustedes desde ustedes, por mí, a través de ustedes y de mí, para el exterior, y de vuelta.Enjooooyyy!!!
Monday, December 21, 2009
Spin The Gray Archive (los diez mejores discos de 2009)
En lo personal las listas de lo mejor del año me fascinan, por muchos motivos, porque generan polémica, por subjetivas y porque generan mucha aprehensión en quien las consulta. Para mi una lista de lo mejor del año es un ejercicio editorial que requiere una fusión, una amalgama perfecta entre objetividad, criterio, conocimiento, gusto personal y repercusión entre otros coetáneos.
Este año en particular hacer una lista de los diez mejores discos resultó por demás divertido, pero también laborioso, ya que hubo cosas muy pero muy buenas, el asunto de poder hacerte llegar de un disco antes de tiempo, de poderlo escuchar hasta que te convenzas de que lo quieres en físico me parece formidable, aunque hay algo que se pierde por ahí; la saturación de cantidad de repente te deja en una abulia musical, le resta el factor sorpresa a ciertas cosas.
Pensé en hacer una lista de 20 discos, pero entonces significaría que tengo un criterio amplio, muy holgado. Entre discos nuevos y de otras épocas he escuchado más de 300, entre archivos y físicos, por lo que la revisión tubo que ser exhaustiva, y por primera vez en mi vida me dolió dejar de lado un par de placazos muy buenos y conmovedores, como el último de Antony, el de Richard Hawley; tuve que dejar de lado el The Eternal de mis héroes los Sonic Youth, por predecible, al igual que el de Jarvis Cocker, Pete Doherty, el electro francés Vitalic, o el nuevo proyecto del vocalista de Belle & Sebastian, God Help The Girl.
Tampoco pudieron entrar las jocosidades sonoras de Silverio (2), el IMS (Soy Sauce, muy bueno), Kid Kudi, el debut de Empire of the Sun, el debut de Buraka Som Sistema, lo nuevo de mis queridos Stereolab o los Super Furry Animals. Y de plano mandé al carajo por malos la pachecada sonora de Black Rebel Motorcycle Club (chavos cambien de droga por favor, el avant gard déjenselo a John Zorn), el de lados B de Morrissey (aburrido), el último del “maestro” Cerati (que me disculpen los fans del argentino pero según yo, ya aplica analogías de corte Arjona), el último de The Dears (qué asco) y el debut de Julian Casablancas como solista.
Mención honorífica que no entraron, pero que también merecen una revisadita están: Hombre Invisible de Ely Guerra, que por fin regresó a lo que mejor le sale, que es componer bien y rockear a la PJ Harvey; el EP del vocalista de My Morning Jacket dedicado a Goirge Harrison (Yim Yames a tribute to), el debut de Tame Impala, el de The Death Weather (roquerísimo, me encantó pese a los pronósticos), el adelanto que nos dio Massive Attack, pero sobre todo el Hombre Lobo de Eels (esos que cantaban “novocaine for the soul”) y el Wolfang Amadeus Phoenix, que sin estar ambos en esta listan merecen ser escuchados varias veces, ya que en pocas ocasiones nos encontramos con letras y sonidos tan equilibrados y disfrutables.
No es mi intención tampoco ponerles la ruidera de la que soy afecto, hacer de esto una lista de lo más raro e irritante del año, sónicamente hablando. Pero si son adeptos a la atmósfera y la experimentación, les recomiendo el Monoliths & Dimension de los dronemetaleros Sun O))), el O´o y el Dreamers de John Zorn (una preciosura ambos), The Visitor del quinto Sonic Jim O´Rourke, o el último de Caetano Veloso (sabrosinho). Sólo es compartir con ustedes lo que me dejó mejor sabor de boca este año, musicalmente hablando, lo que considero es digno de dar una repasada y que, según yo, será revalorado en un futuro, lo que aguantará con el paso de los años las inclemencias de la moda, del mal gusto, de la crítica o de la insensibilidad musical. Enjooooy!!!
10.-David Sylvian- Manafon.- Es exvocalista del legendario grupo de rock progresivo Japan, lleva toda su vida haciendo discos complicados, hermosos y difíciles de entrarle, pero con un tufillo pop muy efectivo. Este disco es abstracto, muy acústico (casi que el solo con su piano, el que parece que apenas quiere tocar), ambiental y, cuidado, muy muy muy, pero muy, triste.
Sylvian está entrados los sesenta años, tiene una voz muy oscura, aterciopelada, es un prodigio musical, y lleva sus tres últimos discos azotándose con una misma temática: la ausencia del amor. En Manafon le da un poquito la jiribilla; esa ausencia de amor (inspirada por la separación con su esposa de años) es transportada al mundo entero, a la pérdida de fe, a la carencia de valores, a la desconfianza de la espiritualidad y humanidad en general.
En sí el disco es muy bueno, se deja escuchar como una pieza excepcional, a solas de preferencia, y salvo que sean adeptos al autoflagelo, alejen esa botella de alcohol del disco. Requiere paciencia porque hay sollozos, silencios un poco más largos de lo normal, y lo puse porque vale la pena escucharlo antes de que la indiferencia lo acabe por consumir. Lo coloqué en esta lista porque un poco de realismo no nos viene mal, porque se vale perder la esperanza y retar a la gente a que se enfrente con las verdades. Como un sueño lúcido melancólico en cascada.
9.-Franz Ferdinand.Tonight.- Justo cuando Franz Ferdinand hace el mejor disco de su carrera nadie los pela. En lo general me habían generado mucha desconfianza; esa camada de grupos post Strokes, guapos todos, guitarrosos y que se convirtieron de la noche a la mañana en sinónimo de lo “in”, de lo que “hay que escuchar”. Nunca negué que tenían algo, que eran, y siguen siendo, muy pegajosos, que tienen para mi un segundo disco muy “X”, y que prácticamente esperaba lo mismo de ellos.
Sin embargo Tonight es la revelación, es un grupo en forma, que ya sabe producir, que ha viajado, y que sabe que juventud, estilo y buena imagen pueden rimar contundentemente. Es una entrega con actitud, pegajosa, que lo mismo sirve para la pista de baile que para la carretera o el ipod, para escucharse de fondo o regocijarse a solas con él. Bajos gordos y baterías cambiantes que pasan de lo roquero a lo ochentero. Dice un amigo, a quien en lo general le irritan este tipo de grupos y que escucha habitualmente otro tipo de música: “el disco me gustó mucho, me hace sentir guapo y con ganas de madrear” No es poco lo que dice.
No obstante el disco se evapora, está tan perfectamente diseñado para estos tiempos que así mismo es su paga, se te pasa rápido, no es un disco que te pueda decir mucho a largo plazo, y deja la sensación de que faltó “la rola”. Irónico pero cierto, es un excelente dis…
8.-Iggi Pop. Prelliminaires.- ¿Qué hace una leyenda de la música para no aburrirse, para ocuparse en otra cosa que le divierta, que no sean las drogas, el sexo, el tan manoseado Rock and Roll de fácil y gastado de guitarras o hacer el ridículo en los spotlights? Fácil: mantener el título con un discazo. Por enésima vez: Iggi Pop no hace punk, Iggi sí sabe interpretar y tiene un gusto exquisito, no por nada en Francia lo entendieron mejor, en su época Nightclubbing, y a Francia atiende con este hermoso y elegante placazo dedicado a la canción francesa, aquella que el incomparable Serge Gainsbourg llevó a terrenos inimaginables.
Prelliminaires es una selección de canciones que parecen funcionar lo mismo en una cena elegante que en una cantina de mala muerte un lunes caliente por la madrugada, en una cama con una belleza al lado, o a la hora de despedirse de este mundo.
Arreglos tradicionales del pop europeo viejo, jazz viejito de burlesque, cabaretero, con unos toques roqueros rasposos (sólo unos micropuntos), una triada de covers, y un par más en francés, nos entrega esta iguna que está harta por ahora de idiotas jóvenes y cuidadosamente desaliñados poniendo cara de malos. Un clásico sobrio, inteligente, con garra y emocional.
7.- Kasabian. West Ryder Pauper Lunatic Asylum.- En este disco vemos un par de cosas: Kasabian aprendiendo cómo se hacen las cosas tras salir de gira con las niñas malas de Oasis, dándose a desear, conscientes de que son unas estrellas de rock, no un grupo demasiado en serio o demasiado en broma, entretenedores pero no a lo U2 o Coldplay, sino con la arrogancia del perro inglés. Y en segundo lugar vemos a Kasabian madurando como grupo, entendiendo que tienen buenas letras pero no hay que dejar que un grupo de esta naturaleza haga las cosas en grupo, este tipo de bandas necesitan figuras, líderes, tiranías, y una historia de tradición mamona e inglesa.
El disco sigue siendo bastante irregular, como los dos anteriores pero ya menos, y esta vez se pulieron con la actitud y los arreglos, se ve que se andan metiendo algo. Rockerias, ingleses a más no poder, atascados de fantasía y pop sicodélico gandalla, oscurón. Eso, para los estándares de Kasabian ya es decir lo más, y para los cánones de la música actual, es una agradable sorpresa de una banda aún (y bien merecidamente tal vez, sólo tal vez) ninguneada.
Sin embargo este disco tiene cortes sensacionales que aguantan los “plays” que se les ocurra, la mitad es un excelente disco, la otra sólo para pachecos de nostalgia actual. Pongo en el número siete de mi lista esto que es mitad arte y mitad rock clásico, de escuela, el que siempre estará vigente, como la mezclilla. Y lo pongo como antecedente de lo próximo que saquen, que si me permiten aventurar el comentario, va a ser el disco definitivo de Kasabian.
6.- Animal Collective. Merriweather Post Pavillion.- Pasa algo raro con este disco: está en todas las listas, es un predeterminado, incluso la gran mayoría de la prensa especializada gabacha e inglesa lo tiene, fácil, dentro de los tres primeros lugares de su lista. Yo no pensaba ponerlo, ya que los convencionalismos musicales me hacen enojar mucho, sin embargo sí debo confesar que es un discazo, que merece estar entre lo más destacado. Es pop inaccesible, pocas veces el término “orgánico” le queda tan bien a un disco, suena a selva, a espíritu, a diversión, a otra dimensión. Vamos, no es nada nuevo, es Animal Collective, que ya eran una muy buena banda, entregándonos el mejor álbum de su carrera, puliendo su estilo, madurando musicalmente, con capas y capas de sonidos, de bichitos, de cosas interesantes, inteligentes y divertidas, muy frescas, aunque repito, ya se ha oído, y eso no tiene nada de malo, porque es genuino.
5.- Ian Brown. My way.- Años tuvieron que pasar para que otro de mis héroes musicales sacara un disco a la altura. Si bien Ian Brown saca una rola extraordinaria por medio disco más o menos, el truco del de Manchester está en sus interpretaciones, en todo él, en su capacidad de diseñar una canción, que sea la bomba, y aplacar a las masas. Esta vez hizo un disco que en lo particular me parece de diez, con arreglos rimbombantes, mucha trompeta, pianos claritos y poderosos, lineal padre.
Es música para caminar con estilo, para no extrañar a los Stone Roses, para tener en secreto, y para saber que algo así es como los buenos dulces, duran poco pero dejan un excelente sabor. La sexta entrega musical de este divo por fin se acerca a la calidad arrojada en el Golden Greats, y deja de lado las rolas facilonas, para dar líneas concisas, en la mejor tradición del coro verso coro, pero con más embrujo. En la elegancia y sencillez se encuentra la magnitud de una leyenda, si se retira o hace pésimos trabajos futuros, siempre habrá rolas como las de My Way (en especial las cinco primeras de corrido), por las que lo recordemos con una sonrisota.
4.- Yo la Tengo.- Popular Songs.- El trío de New Jersey vuelve con un disco excelente. Andan sonando un poco en el radio debido a su edición mexicana en el sello Arts & Crafts (pésimamente cuidado y presentado, busquen el Matador o el vinyl que son una chulada, si no bájenlo gratis ya es 2009, lo pueden hacer), pero Yo la Tengo hace discos desde hace más de 20 años, y Popular Songs es uno de los mejores que les he escuchado desde mi favorito (y considerado el más contundente de su carrera) el And Then Nothing Turned Itself Inside-Out.
Canciones que me hicieron llorar (literalmente), canciones cerebrales, inteligentes, inocentes, roqueras, experimentales, emocionales, pop, noise pop. Para acompañar al disco (de un diseño muy coqueto), hay unos visuales de varias rolas que pueden encontrar en internet. Mundo de colores, y uno de los mejores del año están ante ustedes, disfrútenlo porque de esto sí hubo muy poco en 2009.
3.- Arctic Monkeys. Humbug.- Otro caso similar que con Franz Ferdinand, pero acá la cosa era diferente. Arctic Monkeys ha sido desde el principio una muy buena banda, potente, muy joven, de esas post Strokes que prometían más y que se querían comer al mundo en dos patadas, caso que no Salió: The Coral.
Sin embargo en sus dos producciones anteriores pese a que eran poderosas, frescas y cuidadas, me parecían muy precoces, muy para chavo, rápidas y localistas, atendían más a un público completamente inglés.
Hoy en día, después de la cosa rara que salió del proyecto alterno del vocalista Alex Turner, The Last Shadow Puppets, por fin se decide a hacer un disco verdaderamente trascendental. Humbug son los Arctic Monkeys en su etapa más guitarra y roquera, sin perder su elegancia y aún frescura. Bajo la producción del roquero gringou pacheco Josh Homme (Queens of Stone Age), los Monkeys logran algo con bajos mugrosos, baterías ponedoras, y guitarras básicas pero genuinas, es sólo rock and roll del nuevo, pero me gusta, por viejo. Excelente disco.
2.- PJ Harvey & John Parish. A Woman a Man Walked By.- De no haber existido el disco que viene, éste se hubiera llevado las palmas. La Harvey lleva años haciendo buenos discos, pasando de las atmósferas pasadas de lanza, a lo dulce, oscuridad, roquerías densas stoner, baladas, o rolas pop inteligentes agradables. Pero hay que aceptar una cosa: desde Stories From The city Stories From The Sea (2000) no había hecho algo realmente memorable, el Hu Hu Her estuvo flojo, su recopilación de sesiones con John Peel no cuenta como disco nuevo, y el White Clack pese a denso, hermoso y oscuro, fue una entrega bien difícil, específica y para fans, minimalista incluso.
Los primeros meses de este año a mi me sorprendieron con muchas muchas cosas, difíciles, y entre ellas, se apareció este disco, que ha mantenido su madurez y potencia que lo caracterizan. Canciones que pasan del sufrimiento al gandallismo humano, del amor hacia atmósferas e historias enrarecidas. Pj Harvey tiene una voz trabajada, de mujer que no trata de probar nada, pero nos lo muestra, alcanzando unos rangos vocales que ponen los pelos de punta, y acompañado en la producción y composición con John Parish por segunda vez, este plato es sencillamente delicioso.
Aquí hay rock del bueno y grande, de ese que no tiene los reflectores encima, sino a un séquito de seguidores fieles y conscientes de la calidad. Si no me creen de la calidad poética, con la que musical y letrísticamente se fundamenta este disco, sólo éntrenle a escuchar April o On hearted love para comprobarlo, un gran trabajo casi al cien por ciento.
1.- The Flaming Lips. Embryonic.- Casi pasa el año sin ver este trabajo. Y casi pasa una vida sin que los Flaming Lips fueran conocidos por la masa, afortunadamente grabaron The soft Bulletin, el más popular Yoshimi Battles…, el fallidón At War With The Mystics, y en hora buena, lanzaron varios dvd´s (un documental, un concierto, y una película experimental) donde dieron cuenta de su importancia en la cultura contemporánea, posicionándolos como un grupo fuerte, grande e importante.
Si no existieran los Flaming Lips probablemente uno se drogaría más, sería más parco y triste; el grupo comandado por Wayne Cohen tienen esa mezcla de idea, inocencia y maldad suficientes para no herir a nadie y arrancarles una sonrisa a todos. Embryonic es un disco que le dieron a manera de bofetada a todos sus falsos seguidores y la prensa especializada, una declaración de valores culturales y sonoros, Flaming Lips para iniciados, para entendidos, para fans.
Doble (la lógica de los álbumes dobles sólo puede entenderse en grupos como este, y con discos como este), con un arte de poquísima madre, y una obra que lo respalda, muy experimental, lleno de colores divertidos y letras minimales, casi hipnóticas, que hacen la delicia de grandes solamente. Imágenes del espacio, de la naturaleza y el amor, hippies de vanguardia y roqueros amantes de los sonidos espaciales. Son los Flaming Lips en su mejor estado, el del Zaireeka, el de la imagineria del Soft Bulletin, en la garagés del Colouds Taste Metallic, y con un paso más hacia otro lado, donde nadie los pueda alcanzar. Embryonic es para mi, uno de los mejore discos del cuarteto de Oklahoma, y el mejor de este año. Y lo próximo que les adelanto es que lo nuevo que les escucharemos será una reversión del Dark Side of the Moon de Pink FLoyd, ¿así o más pasados? Disfruten de la vida mientras puedan, porque están creciendo, y huelen a meados de viejito. Feliz fin de año a todos y todas.
Sunday, December 13, 2009
CAFÉ CALIENTE (SABE MEJOR A TU LADO)
Dedicado a ustedes todos.
Desearía muchas cosas. Por ejemplo ir corriendo a tu casa e invitarte un panqueque muy delicioso, dulce y lechoso, acompañado por un café cargado para aguantar la noche entera platicando, riendo y recordando momentos chistosos y amables. Desearía poder verme con ustedes de nuevo, y beber mientras los ojos se agrian cada vez más, y el sudor lubrica nuestras palabras.
Desearía con ganas poder darte la mano y decirte que el dolor de muelas es tan pero tan común, que las tardes en rojo muy pocas y el confort de una larga bufanda en invierno es único e irrepetible.
Pero todos andan muy navidad, muy sus regalos, muy tiempo libre, tan nada pasa y contentos de felices, no agachan ni tantito la cabeza para mirar el polvo, y eso está perfecto, ése es el asunto.
Tengo ganas de que toquen a mi puerta, de que el cable suene en este extremo y pasen con confianza, que el día que se les ocurra vengan y pretexten el aire seco e irregular de diciembre, que sonrían un poco al ver al chicle pegado que dejé debajo de su sillón y que me cuenten una novela o un chiste lleno de destrucción.
Cuando se pasen por el limbo, tienen un café caliente, un libro de buró y un segundo más que les cambie el color.
fue el video más adecuado que encontré, las imágenes no tienen mucho que ver, pero la rola es la que buscaba, de Neil Young. enjoooy!
Sólo el amor puede romper su corazón
Cuando usted era joven y por su propia cuenta
¿Cómo se siente al estar solo?
Siempre estaba pensando en los juegos que estaba jugando
Tratar de hacer lo mejor de mi tiempo
(Chorus)
Pero sólo el amor puede romper tu corazón
Trate de estar seguro que sea desde el principio
Sí, sólo el amor puede romper tu corazón
¿Y tu mundo debería desintegrarse?
Tengo un amigo que nunca he visto
Se esconde en su cabeza, dentro de un sueño
Alguien debería llamar a él y ver si puede salir
Trate de perder el “down” en el que se encuentra
(Chorus)
Tengo un amigo que nunca he visto
Se esconde la cabeza dentro de un sueño
Sí, sólo el amor puede romper tu corazón
Sí, sólo el amor puede romper tu corazón
Thursday, December 10, 2009
Y… ¡Corte! Las mejores películas de 2009
No importa que la operación se repita infinidad de vez, el ritual siempre es genial, y tiene toda la onda del mundo: pagar la entrada, tener un ticket, que lo corten, comida basura o clandestina, comentarios de odio durante los comerciales, acotaciones durante los previews, y la magia, invariablemente, aparece ahí; en esa pantallota que nos deja boquiabiertos pese a lo malo del filme. El cine es un placer que casi todos compartimos, que reúne, uno de los pocos bastiones en los cuales desaparecer un par de horas para después reencarnar nuevo y desdoblado, con analogías, pensamientos, una sonrisa de diversión o un sinfín de motivos de por qué aborrecemos tal o cual pieza.
Como soy un hombre de buenas costumbres, y dejando atrás mi error garrafal de no reseñar una lista de mis diez mejores películas del año pasado, dejo esta curaduría correspondiente a los doce meses de este 2009. Me costó mucho trabajo unificar criterios, ya que hubo demasiado y por lo general, lo que más disfruté fue de otros años y en DVD. Hice encuestas, discusiones de café con todo tipo de personas, entendidos yno en el tema, haters del celuloide y amantes de todo lo que ven, gente con un criterio exquisito y personas que no se complican la vida.
Al final pude reunir mi gusto, mi imparcialidad, criterios unificados y visión crítica para entregarles mi tarea, que según yo, redime y remplaza cualquier otra selección en emisiones pasadas. La lista incluye películas que fueron producidas en 2008 pero que se exhibieron este año; en caso contrario, se hubieran perdido en el limbo de la crítica, ya que la premiación de la academia hace ver a ciertos filmes como pertenecientes al año anterior. Traté de ceñirme a una cuestión general y no torturarlos con mi goce privado de documentalista, películas experimentales, ni versiones abstractas de la vida de Mishima ni nada por el estilo. Aquí hay cosas que no por comerciales son malas, y no por divertidas carentes de profundidad ni mucho seso.
Sin más preámbulos, y esperando disfruten este texto que les avanzo con respecto a lo mejor del año (faltan libros, conciertos, y mi mero mole: discos), los conmino a que me manden un comment, diciéndome cuales fueron sus mejores filmes de este 2009. Enjooooy!!
10.- Slumdog Millionaire. Danny Boyle.- El director de Trainspotting, Exterminio y Millionaires siempre se me ha hecho disparejo, medianón, y un tipo que hace cosas por encargo, vamos, no lo pondría en mi carpeta de cine de autor. Sin embargo le sabe a su oficio, es efectista, maneja una estética que nada entre lo popular y alternativo, tiene bastante onda. Slumdog Millionare (Perro callejero millonario debió haberse llamado, y no la chingadera que le pusieron acá), para mi, es una buena película a secas, sobrevalorada si me lo permiten.
Estéticamente es impecable, la selección de actores me parece por demás atinada, y el guión es muy efectivo, y quizás sea ése el punto que me irrita un poco. Que sea tan cenicienta, que sea tan cuento de hadas, que no se complique ni tantito, y que aplique una fórmula por demás probada, pero como ahora nos la venden en versión Medio Oriente nos parece lo más original y digno de ganar todos los premios. Bien dicen por ahí que la originalidad es falta de bibliografía, y en este caso comparto absolutamente. La explotación de la miseria humana siempre funcionará para arrancarnos una lágrima, una sonrisa o una palmada más. Slumdog Millionaire pasará a la historia como una de las grandes del cine mundial, no obstante no debemos olvidar que ya existían melodramas Almodóvar, Ripstein, las novelas de Televisa, El Callejón de los Milagros, y mil más.
9.- Los Abrazos Rotos. Pedro Almodóvar.- Almodóvar reciclando a Almodóvar. Vamos, no es pecado, y un artista no puede ni tiene por qué ser tan basto ni genial como para entregarnos una pieza magistral todo el tiempo, y menos si eres Almodóvar, que llevas entregando películas en la misma tónica los últimos años. Sin embargo, el español tiene una estética y un mundo muy específico y particular que hay que saber apreciar en su justa medida.
Colores vivos, melodramas de para arrancarse la peluca, relaciones imposibles, y sensiblería a más no poder, una película sobre otra película acerca de infidelidades, y sacrificios por amor, intriga y pasión, Almodóvar ya saben, no obstante en esta ocasión no nos da tensión dramática, ni plus que conmueva de verdad.
La película es muy atractiva visualmente, tiene secuencias muy entretenidas, sin embargo es laaaaarga laaarga y la película dentro de la película no se logra del todo. Aquí, y si me permiten el apunte, el filme vale por un solo detalle: Penélope Cruz, se traga la película, con poco hace maravillas, como la escuela de las chicas Almodóvar lo marca, la Cruz se siente a sus anchas y su actuación llega a querer levantar las casi tres horas enteras del filme, sin lograrlo debido a lo medianón del guión.
Parecerá una locura, pero recomiendo la vean, es una de esas cosas que se deben ver, ya que las películas acerca del amor al cine por lo general nos dejan algo. Y ese es el problema, hay dos temas, y no se decide por ninguno. Los últimos minutos de la película, quizás valgan por toda la película.
8.- Aquiles y la Tortuga. Takeshi Kitano.- El cine de Kitano (Zatoichi, Takeshis, Dolls, Gloria al Cineasta, Brother, etc.) es muy difícil de verlo en pantalla grande en nuestro país, no obstante su popularidad está bien cimentada al lado de otros de ojos rasgados loquitos como Miike Takashi o Park Chang Wook. El día que puedan, si no han visto película alguna de este tipo, les sugiero se den sin pensarlo.
Aquiles y la Tortuga no es ni de lejos la mejor obra de Kitano, pero sí una de las más lindas y divertidas. Como todo lo que hace, se necesita de paciencia para apreciarlo, pero al final revela verdades llenas de amor y pureza, dejando de lado las poses y grandilocuencias con las que casi siempre juega. La única película oriental y más personal de esta lista, parece que tiene una eternidad que la vi, casi a principio de año, y aún me dice cosas.
Trata sobre una persona que quiere ser artista desde pequeño, hay una sensibilidad especial y una vida difícil, sin embargo el personaje se ciñe y cambia conforme a lo que dicen “los que saben”, y parece que nunca lo logra, hay una metáfora muy bonita acerca del mito de Aquiles y la tortuga precisamente. No obstante el amor y la famosa “piedra de la paciencia” (no implícito en la película pero si pueden investigar a qué me refiero con el libro del mismo título no se van a arrepentir) son el eje de esta historia que lo mismo divierte que conmueve.
7. Gran Torino.- Clint Eastwood.- A estas alturas uno debería estar bostezando con una película más de Eastwood, sin embargo, y con un tufillo a despedida sabor a gloria, este gabacho vaquero hiperderechoso nos regala un filme de primer nivel, con un excelente guión y en la mejor tradición del cineasta ego: actúa, escribe y dirige. Clint Eastwood saliendo de sí mismo, con un humor del carajo, y una enseñanza de vida muy especial.
La película tiene tintes de One Million Dollar Baby en cuanto al personaje de Eastwood: un jubilado ex veterano de la guerra en Corea, al que se le muere su esposa, con unos hijos que sólo lo quieren sangrar, pasa sus últimos días en su casa, al lado de una perrita vieja bien chula, en barrio ya viejo habitado en su mayoría por inmigrantes chinos de clase media baja a baja.
Racista, hiperpariota y con unos valores anquilosados, Walt Kowalski (Eastwood) se enfrente a sí mismo al conocer al otro, aprendiendo lo más importante y sencillo de la vida, en el ocaso de su carrera. Podría decirse que es una película muy autocrítica de Clint Eastwood sobre sí mismo, pero también muy incisiva sobre lo que significa hoy en día ser estadounidense, sobre las segregaciones raciales y sociales de dicho país, y sobre la naturaleza del ser humano. Gran película, y gran auto.
6.- 500 Days of Summer. Marc Webb.-¿Se acuerdan de High Fidellity?, esa donde sale el pelmazo de John Cusack sufriendo por amor y que a más de uno nos castigó, pues bueno, esta película viene a ser su versión siglo XXI. Una película ligera sobre lo difícil de las relaciones amorosas, mejor dicho, sobre el desamor, sobre los desencuentros. La mezcla de canciones pop y desamor nunca han dejado de tener efecto, quizá porque todos somos fans de la música y a todos nos han descorrespondido millones de ocasiones.
De repente tiene momentos chocosos y facilones, pero le da la jiribilla a este tipo de comedias románticas por muchas razones: el soundtrack, un guión que si bien no es la gran cosa, logra diálogos de campeonato y verdadesreales a cerca de las relaciones amorosas. Un tipo (Joseph Gordon Levit, el tontín de la tercera roca del sol), se enamora de un bombón asesino (Zooey Deschanel, que sale en harta serie y era la hermana de William Miller en Almost Famous), la cual no cree en el amor, ni en los compromisos que lleva una relación, sin embargo se embarcan en una aventura agridulce, con consecuencias irreconciliables…yo sé que a más de mil nos suena, y suena.
La película está narrada a saltos, a partir de 500 días precisamente, que abarcan el conocerse, el enamorarse, los desencuentros, los momentos felices, y lo difícil que es superar algo tan intenso, hasta llegar a la etapa de otra cosa parimosa hermosa (prffft, ignoren).Una película muy bonita diría yo, para los que aman así sin más, melómanos y tontorrones, vayan, vayan, y apunten cosas que ya saben, bola de soberbios.
5.- Los Bastardos. Amat Escalante.- Si usted es prejuicioso en cuanto al cine se refiere, le irrita el cine de Lars Von Trier, Carl Dryer y Carlos Reigadas, le recomiendo que se ahorre esta película por su bien propio. No obstante, si les gusta retarse a sí mismos, Los Bastardos es la opción.
Por lo general detesto que en las ficciones cinematográficas hagan escarnio de la pobreza y/o de la miseria humana de manera gratuita, sin embargo, en Los Bastardos, segundo filme de Amat Escalante (el primero fue Sangre, igual de crudo, evocador e intenso), la problemática de los inmigrantes mexicanos se encuentra puesta de una manera por demás distinta, por lo cercana, por lo complejamente real que resulta.
Jesús y Fausto son trabajadores de todo en Estados Unidos, de provincia, que llegan a asaltar una casa de unos gringos. Durante la empresa que emprenden suceden varias cosas, que no nos dicen, pero las muestran, todo adquiere otro matiz a través de los gestos, de lo real (no son actores profesionales), de lo espacioso de las tomas; y de repente el asalto, el hecho de que sean inmigrantes, las diferencias sociales, y lo anecdótico pasan a otro plano, no a segundo, sino a otro donde éstos mueven hilos más profundos y complejos que no son revelados de una manera ni sencilla ni complaciente.
Escenas largas de verdad, ritmo lento, actuaciones complicadas, incómoda, brutal, cruda, y sumamente profunda, Los Bastardos es una pieza del cine mexicano que no tiene desperdicio y que logra colocarse como una opción genuina en un panorama devastado en cuanto a producción cinematográfica nacional se refiere.
4.- Up. Pete Docterb.- Poco importa quién la dirija, es de Pixar, y es sinónimo de entretenimiento. Filme de animación que lo mismo conmueve a chicos que a grandes. La película es ingeniosa y sencilla, que no simple: Un ruquito intenta cumplir el sueño que tenía con su amada de irse a volar a un lugar paradisiaco y abandonar la cochina ciudad, lamentablemente su esposa muere. Un boy scoutt castrosísimo y ñoño, gordito, se le cuela en la aventura llena de colores, sueños derrumbados, humor efectivo y blanco, animales pasados de rosca, y lo que más se agradece, la moraleja cada vez más disfrazada.
Hay veces que es sano dejarse de poses intelectualoides respecto a lo que vemos en el cine, y el apreciar una cosa tan bonita, sencilla y divertida como Up, nos acerca con una parte de nosotros que es necesario conservar en estos días. Gran película, buen guión, bella historia, hilarante, y de corte universal.
3.- The Limits of Control. Jim Jarmusch.- Pese a que Jarmusch ocupa un lugar privilegiado en mis afectos cinéfilos, creo que este lugar se lo merece, y por muchas cosas respecto a quien esto escribe y respecto al cine que se hace hoy en día a granel.
La película se encuentra reseñada en este blog, y es más una declaración de derechos que un filme ordinario. Levanta la voz por aquellos que luchamos por no ser un código más en la maquinaria, por los marginados, los artistas, los raritos, los otros, los locos, los poetas.
Sin ser la mejor película del neoyorquino, y con un presupuesto mayor por demás notorio, Jarmusch no pierde el tiempo para pintarle un dedo al sistema y darnos una película profunda, impenetrable, interpretativa, con un soundtrack muy puntual, y un reparto específico que hacen la delicia visual de todos los iniciados.
El ritmo es un poco lento pero tiene sus recompensas, y si uno se deja llevar, puede disfrutar mucho, ya que es una pieza hermosa, inteligente mas no grandilocuente. Idealista, sí, inocente, tal vez, mediocre respecto a las mejores piezas del director, pues a lo mejor; sin embargo es una de esas cosas que uno prefiere guardar en silencio y compartir con quien sepa apreciar, ya que es realmente deliciosa. De culto les llaman.
2.-Wrestler. Darren Aronofsky.- El problema con Aronosfky no son sus películas, sino sus fans; nunca se cansaron de alabar Requiem por un Sueño y Pi, el Órden del Caos, y no es que sean malas películas, todo lo contrario, no obstante son piezas a las que, a mi parecer (y miren que me encantan ambas), les sobra visual y les falta guión. Por ende las expectativas y apuestas subieron, relegando a La Fuente de la Vida, como un filme medianón, que si bien no cumple con las esperanzas de los fans pachecos de sus otras dos piezas, sí tiene una onda sin precedentes dentro del celuloide mundial, es una muy buen a película que tiene sus encantos.
El Luchador viene a demostrar la madurez de alguien que sabe escoger buenos guiones y buenos actores, no hubo Óscar ni fiestas enormes, mucho menos un presupuesto de grandes dimensiones. Hubo una buena historia, con un lenguaje visual muy efectivo y equilibrado, enriquecidos con una actuación soberbia y casi autobiográfica de Mikey Rourke.
Un luchador (de lucha libre) de media tabla, a punto del retire, anda queriendo enmendar sus errores en la vida ya demasiado tarde sin poderlo lograr del todo: su salud, su carrera, su hija, su vida económica. En medio de toda esa vorágine él no se cansa de intentarlo, pero no hay Dios que todo lo vea, a veces la vida te pinta un dedo enorme y punto.
Lo que en Requiem y Pi fue malabarismo con la cámara, acá es enorme sobriedad, con tomas mugrosas, a la altura del hombro, sonido excelente que crea las atmósferas adecuadas, donde el símil entre el Ring y la vida real son difíciles de desprenderse uno del otro. Un homenaje especial, y mención a parte merece el soundtrack, que es junto con el resto de la obra, una oda a los estúpidos ochentas glam y masculinos gringos. Un pasón de película.
1.- Dirán muchos que me fui a la fácil, sin embargo no lo fue. No soy tan fan de Tarantino, y por lo general lo considero un tipo con oficio y humor, no precisamente original; él también se percibe así. La última película del gringo es mi favorita del año, y la de muchos, por varias razones, pero veo con asombro la capacidad de un director de aprender a reciclar sus gustos personales, y confeccionarlos de forma tan sutil que se conviertan en autoreferencias, en clases de sí mismo. Es Tarantino aprendiendo de Tarantino.
La consolidación de Quentin como director la vemos en esta película de corte histórico, que nos recuerda que el cine puede ser muchas cosas, pero a fin de cuentas se vale que sea ante muchas cosas, entretenimiento; y cuando está hecho de este modo, sin escamotear el buen humor (irónico, negro, inteligente y bobalicón), cuando se hace con este grado de estética, con un soundtrack afinado, con una narrativa afiladísima, y unas actuaciones de primer orden, uno no puede hacer otra cosa más que ponerse de pie.
Hace dos años nos entregó una bajona, con el nombre de Death Proof, que también se coló a los primeros puestos de mi lista, porque el tipo sabe lo que hace, sabe cómo entretener y darte un buen desquite por lo que pagas en el cine, lleno de referencias cinematográficas, buena investigación histórica, música que empata sólo y para con la película, y una historia que no nos suelta durante las casi tres horas de duración, y con la malévola jiribilla projudía (para los Oscar supongo), Inglorious Bastards se lleva las palmas en esta lista como mejor película de 2009, convirtiéndose en un clásico instantáneo. Y de paso me deja a la expectativa de qué hará este neurótico del cine para reinventarse, después de esto ¿qué sigue? Feliz año celulítico para todos aquellos atascados de la imagen.