Wednesday, November 10, 2010


Departamento de Quejas

Sí, te entiendo, pero de alguna manera se le recomienda ser paciente, tomar su turno, esperar. Entiendo que se sienta agobiado y único por los conflictos internos por los que atraviesa, ¿sabe? En esta época del año tenemos muchos casos como el suyo, incluso más serios y graves, no por eso el de usted es menos trascendente, pero te pido que por favor trates de calmar ese incendio que llevas en tus manos y tomes el boleto con el número que te corresponde y esperes un poco. Sólo un poco.

Sé que no han sido especialmente luminosos para usted y que cada vez le cuesta más trabajo levantarse, que el frío le cala en lo más profundo de su humor y que el desvelo y el trabajo apenas y pueden dejarle minutos de descanso real, que ya no puede leer como antes, que le cuesta trabajo esbozar apenas unas líneas sin antes caer en la queja o la dispersión.

No se angustie, es lo primero que le pedimos, aquí, como dice la canción, puede fumar hasta volverse ceniza y llorar hasta que nos inunde la ciudad. Disculpe que no lo reprendamos porque no es el objetivo además que no volvería, mismo caso si lo apapachamos; no serviría.

Es verdad, camina derrotista por el cansancio, la falta de alicientes idóneos, que vive sin ver claramente la luz al final del túnel por las deudas, por la falta de un abrazo sincero de vez en cuando, que va por ahí con miedo, que tiene unas ganas tremenda de mandar todo por un tubo de drenaje, que vive con la sonrisa escoriada por la falta de correspondencia, por esa extraña sensación que le deja la gente de tener que ser paciente y comprensivo en todo momento: con la familia, con la gente del trabajo, con los errores burocráticos de la demás gente, con el amor no correspondido, con las exigencias de las personas importantes en su vida, etc. ¿Lo ve? Ahora que lo estamos enlistando no es tan grave; sucede todos los días de forma más o menos habitual, es una circunstancia casi invariable. Por lo demás le diría que sería de preocuparse que no pasara, aunque entiendo que cuando no termina de llover uno piensa que ya no le puede ir peor.

Sabemos en este departamento que la paciencia se le va extinguiendo de a poco, que se va a amargando levemente, que de nada sirve echarle porras y conminarlo a que no se rinda y continúe intentado con esa persona, con esa labor y ese sueño, pero ahí va la vida estimado cliente, cuesta la razón y lleva temple y carácter poder llegar a buen puerto con eso. Pero esto usted tal vez ya lo sepa, aunque la práctica es algo que cuesta especialmente trabajo, y algo más.

Este departamento de quejas es un vaso que se puede llenar todo lo que usted desee, sólo para que cuando termine se dé cuenta de que puede seguir, con la pila recargada, que esa persona con la que no está define bien el amor, que es, como dijera Pellicer, piedra de río, de un imposible. Dudo que le corresponda como usted desea y que el que conozca o no a Pellicer tenga relevancia alguna. Eventualmente tendrán que seguir su camino, pues es eso, piedra de río y usted ha puesto más de lo que está en sus manos, eso le consume el aliento, las lágrimas y la paciencia.

Ser paciente es la clave, seguir en lo suyo, encarar, escribir todos los días si en verdad es lo que desea, tarde o temprano eso lo llevará a ese lugar que tanto anhela. Tome las riendas y váyase a vivir la vida del aseta, lo necesita. No se desanime, pase a ventanilla dos por sus píldoras para dormir y recuerde que siempre habrá alguien que lea esto, el sollozo no es malo, es aleccionador.



1 comment:

Anonymous said...

Aqui donde esta el boton de ME GUSTA!
...Atocha