Tuesday, July 31, 2012




Días

Mira, éste es el tipo de textos que no me gustan nada. No dice cosa alguna, parecen diario electrónico, las bitácoras personales. Puros párrafos sueltos. ¡Cuánta vanidad la de este cabrón que cree que todo lo que escribe debe ser leído! Además se considera escritor, filósofo azotado incomprendido que merece ser descubierto. Qué hueva me da.

Hace un par de días escribí un texto y uno de mis mejores amigos dijo que estaba creciendo, que me sentía más maduro. Puede ser, pero no necesariamente. Tengo más tiempo libre para escribir y fijarme cómo lo hago, tal vez antes tenía más pero estaba recolectando material, viviendo, para escribir algún día como en realidad busco. Parcialidades. Subjetividades. A veces no vives gran cosa, los días se parecen mucho entre sí, no pasa gran cosa, y siempre es necesario dejar algo, siempre se percibe o aprende una nueva cosa que nos mueve de lugar, a veces ese algo es muy luminoso y no cabe en el pecho, otras es muy doloroso y resulta penoso escribirlo. Escribir es un disfrute pero también un suplicio, siempre. Como vivir.


Hay días en los que leo demasiado y termino rápido los libros, otros no puedo si quiera leer una línea de aquellos textos que me gustan, pasan semanas sin que tome una novela o un libro de ensayos. En cambio, me empapo de información financiera, columnas, reportajes, notas. Muchas notas. Llego a casa, escribo, tomo mucho café y fumo. También escucho muchos discos, vinyles, la mayoría archivos digitales, y desde que vivo solo repaso mucho mis viejos discos; algunos tenía años sin oírlos, y me viene bien porque la memoria se activa, todo el tiempo me enfrento con mi pasado, los pasajes adquieren otro color, las cosas me dicen otras nuevas. Siempre pasa.


Hay días en los que no estoy como para hacerle al ganso, ya no me acuerdo de los chistes, estar frente a una computadora leyendo información a veces me provoca mal humor y hermetismo, las chicas que trabajan conmigo siempre sacan algo, y el día se salva. Pero hay días en los que recuerdo de más, repaso aquello bello que ya no está y lo adverso que marcó definitivamente. No hay amor en el diario de hoy, dice la rola aquella que no me gusta.


Hace tiempo que ando en bicicleta, soy imprudente y he tenido caídas considerables, pero es fenomenal prescindir del transporte público la mayor parte del tiempo posible. También hago más ejercicio de lo habitual, y ayuda al humor y a la soledad, pero se está muy agotado casi todo el tiempo.
‎"Escribir pese a todo, pese a la desesperación." Marguerite Duras.


El clima político y social, la manera de expresarse de mis contemporáneos en las redes ha hecho que pierda la poquita luz que tenía de esperanzas. Los ideales son bien egoístas y personales, se hace lo que se considera está bien para uno. Con eso debería bastar. El bien común siempre lo opacan quienes quieren reflector. El escritor es un poco así, pero los que quedan son los que no quieren, no saben o no pueden vivir de otra manera que escribiendo. Y escribir es un poco tocar el piano con el público a espaldas, es alejarse de aquello que se vive para ponerlo en un lugar especial pese a lo que se diga o piense de uno.


Y todos esos lugares comunes, que son uno de los pocos lugares habitables. El cliché de sí mismo. Pero se es más uno, pese a la arrogancia y vanidad, pese a lo pobre del vocabulario y lo limitado de las ideas. Disciplina, feelling, tiempo, espasmos en el pecho que impiden dormir, recuerdos a media noche que revocan lo autoimpuesto, traición personal, sabotaje automático. A veces es raro dormir en silencio, tal vez por eso ponga uno para dormir.


Desde hace tiempo se está muriendo gente a mi alrededor, también otros comienzan a tener bebés. Y la realidad adquiere otro color. Muchos museos, muchos lugares nuevos para comer, pobres, ricos. Mucho extrañar a un par de personas. El mezcal se puso de moda y la peda psicotrópica es fenomenal.
Hace tiempo toco con el Mao y el Tio, la Bilis Negra nos llamamos, y cada vez es mejor la experimentación oscura, Mao quiere ser Fennesz o Alva Noto, el Tío toca como baterista tropical, y yo le hago a la mamada con bichos del kaosspad.


A veces el tiempo parece otro, más corto, más especial. A veces vez como en ojo de pez, como si tuvieras una lupa con la que acentúas todo lo que percibes. Es maravilloso, triste y maravilloso al mismo tiempo. Los libros, los discos, las charlas en redes y las comidas, el cine, los conciertos, el trabajo, el amor que flota y no sale, las goteras en el techo, las noches interminables de delicioso café y acetatos. La lectura en voz alta de poemas, Butacha Ancha, El Financiero, Render Magazine, mi blog, mi podcast, afterpop, Freim!, subir, bajar, pedalear, soñar, enojarse y mucho y ser feliz. Días en los que pasa de todo tan rápido que pareciera que no pasa nada. Uno espera el gran suceso cuando ya está ahí, devorándonos.



Muestralo a tus amiguitos en !!!|

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